El fomento y la garantía del uso seguro y responsable de las TIC ha de realizarse a través de la implicación de las personas adultas con menores en su entorno: personal de telecentros, docentes, padres y madres.
La mayoría de los jóvenes tienen un alto grado de desconocimiento con respecto a los riesgos que las TIC pueden generar: vulneración de datos personales, acoso en línea, timos y fraudes, exposición a contenidos inapropiados, ciberbullying, grooming, sexting, etc.